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Quince muertes de mujeres que se podrían haber evitado

En los últimos 22 años en Comodoro fueron asesinadas por violencia de género al menos 15 mujeres. 

 

Los femicidios en Comodoro no son nuevos. En la ciudad del petróleo y el viento, la muerte de mujeres vinculadas a violencia de género tiene antecedentes de más de dos décadas atrás.

 

El femicidio de Yanina Montes, la joven que fue encontrada muerta en un inquilinato del barrio José Fuchs, hizo recordar otros casos que se produjeron en Comodoro y que demuestran que no es un hecho aislado, sino un problema profundo que merece soluciones acordes a su complejidad.

 

Veintiuno años atrás, el 12 de noviembre de 1998 Gabriela Zuñiga fue encontrada muerta en un baldío de Comodoro. Un matrimonio de Bella Vista Sur denunció a la Seccional Tercera que uno hombre habría tirado un cuerpo en un baldío. Ellos lo habían visto llegar en un auto rojo y tirar un bulto que en principio no sabían que era. Todo les pareció tan extraño que decidieron acercarse al lugar y cuando removieron la tierra se dieron cuenta que era una mujer. 

 

La muerte de Gabriela hizo ruido en todo el país. Ella tenía solo 18 años y su padre, el entonces sargento Juan Zuñiga, participó del operativo que descubrió el femicidio. 

 

La chica había sido estrangulada por M.G.N, un adolescente de 17 años que era su pareja.

 

El femicida fue declarado penalmente responsable del delito de homicidio simple y condenado a 11 años de prisión. Sin embargo, amparándose las Defensoras de Menores e Incapaces apelaron la sentencia y el Superior Tribunal de Justicia dispuso que se cumpla el tratamiento tutelar.

 

El femicida llegó a asistir a la universidad, previo a cumplir su condena en prisión y en la actualidad ya se encuentra en libertad.

 

APUÑALADA FRENTE A SUS HIJOS

 

Once años después, el 23 de julio de 2009, se produjo el femicidio de Irma Iris Martínez. Ella tenía 47 años y fue asesinada por su esposo, Wenceslao Alonso González Vejar. 

 

El hombre le dio al menos seis puñaladas cuando se encontraba recostada en una cama junto a cuatro hijos del matrimonio. 

 

Ocurrió en una casa de Río Chubut 961 y cuando la Policía llegó a la vivienda la hija mayor señaló al padre como el autor de las heridas. Iris murió en la ambulancia camino al Hospital Regional y su marido se entregó sin resistencia. Por el hecho fue condenado.

 

MURIÓ POR GRAVES QUEMADURAS

 

Estela Alicia López tenía 27 años cuando murió. Oriunda de Belén, Catamarca, la mujer sufrió graves quemaduras en un confuso episodio que se produjo el 20 de diciembre en un inquilinato de San Martín y Chacabuco.

 

La mujer fue trasladada de urgencia a Buenos Aires. Sin embargo, falleció ocho días después. 

 

Por el hecho fue detenido su pareja, Gerardo Dante Julio, quien también sufrió quemaduras.

 

TENÍA SOLO 11 AÑOS

 

Yasmín Chacoma tenía 11 años cuando fue abusada y asesinada en el predio de Radio Nacional que se encuentra en cercanías del barrio 30 de Octubre. 

 

Su desaparición se produjo el 14 de septiembre de 2013, luego que fue a comprar a un supermercado del barrio, movilizó a la ciudad y todo concluyó dos días después cuando su cuerpo fue encontrado. 

 

Por el hecho fue condenado Miguel Pallalaf, quien admitió haber cometido el femicidio. Fue condenado a cadena perpetua.

 

Ese año estuvo marcando por la violencia contra las mujeres. El 27 de enero Daniela Flores fue apuñalada por su pareja frente a sus hijos en un domicilio del barrio Quirno Costa. Tenía solo 26 años.

 

Segundo Vargas, su pareja, fue condenado por el delito de homicidio agravado por el vínculo. Luego de varios años, en 2019 fue beneficiado con salidas transitorias y en ese marco se denunció que estaba incumpliendo las condiciones para acceder a ese beneficio.

 

SEIS MUERTES EN UN AÑO

 

Valeria Vivar tenía 30 años cuando fue asesinada en una casa de Saavedra al 1.400, barrio Pietrobelli. Esa madrugada del 24 de enero de 2016, Rubén Héctor Gallardo, su pareja, la estranguló presionando en su cuello con el antebrazo –estrangulación antebraquial. 

 

Luego la cortó 23 veces en las muñecas y colgó una sábana desde las vigas del techo del lavadero de la vivienda para simular un suicidio. Por el hecho fue imputada su madre. Sin embargo, luego fue sobreseída de la causa. Él en cambio fue condenado a cadena perpetua. 

 

Ese mismo año también fue asesinada Daniela Vanesa Farias, una mujer de 38 años. El autor fue Horacio Atay, su ex pareja y padre de sus hijos, quien el 23 de marzo, cerca de la medianoche, la atacó en la vía pública.

 

La mujer salía de la casa de sus padres, ubicada sobre la calle Saavedra al 200 y se dirigía a comprar cigarrillos, acompañada por su novio y por el menor de sus hijos, de 3 años, cuando Atay la atacó.

 

Según testigos, la golpeó, la ahorcó y le dio 10 puñaladas con un cúter en distintas partes del cuerpo. Luego se dio a la fuga. Tres meses después fue encontrado muerto en un departamento de Bahía Blanca. Se había suicidado.

 

Valeria Nicole Palma (20) había llegado de Salta con sus sueños a cuestas, pero el 28 de agosto de ese año fue asesinada por su pareja Mario Diaz, con quien proyectaba formar una familia después de haber terminado sus estudios secundarios. 

 

El hombre la atacó a martillazos, cuchilladas y golpes con una plancha. Cuando el dueño del inquilinato trató de detenerlo arremetió contra él e incluso quiso atacar a los agentes de policía que intervinieron en el caso.

 

El femicida aseguró que no recordaba nada. Sin embargo, eso no impidió que fuera condenado a 19 años de prisión. La causa tiene doble conformidad y se encuentra a resolver impugnación ante la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de la provincia. 

 

Uno de los crímenes más violentos también se produjo ese año cuando el prefecto Osvaldo Soria atacó a la familia de su ex pareja. Fue la madrugada del 12 de septiembre, cuando alrededor de las 4 de la madrugada entró por la ventana del comedor de la casa donde ella vivía en Standard Norte y comenzó su cacería.

 

Primero se dirigió a la habitación de Gustavo Contreras, su ex cuñado y le dio dos disparos. Luego le pegó un culatazo en la cabeza a su ex pareja Fabiana y asesinó de dos disparos a su ex suegra Lidia Contreras, quien descansaba en su cama.

 

Yazmín Espinoza fue su cuarta víctima, luego que le asestó un tiro en la cabeza, y luego atacó a Lautaro, su otro hijastro, quien alcanzó a escapar de la vivienda, a pesar de los tres disparos que recibió.

 

Anabella, su ex cuñada, también recibió un tiro, pero el asesino esta vez no tuvo puntería. Con la última bala, Soria no dudó, se quitó la vida cobardemente.

 

EL ENEMIGO AL LADO

 

En 2017 la víctima fue Débora Gisell Martínez, quien fue asesinada el 27 de enero en una casa de Próspero Palazzo. Néstor Alberto Aguilante fue condenado a la pena de prisión perpetua por el femicidio de su pareja, a quien la golpeó con un elemento contundente y la asfixió hasta quitarle la vida. 

 

Un año después se produjo el homicidio de Soledad Arrieta. Fue un 5 de febrero. Ese día la víctima había disfrutado de un día de playa con su hermano. No imaginaba que a la madrugada su pareja la iba a asesinar.

 

Según la acusación fiscal, Gustavo Alejandro Servera residía en la parte delantera del predio ubicado en Juan Manuel de Rosas al 3600 y esa madrugada fue a su casa con claras intenciones de darle muerte.

 

Primero utilizó un lazo metálico que colocó alrededor del cuello de Arrieta. Luego roció el lugar con un líquido inflamable e incendio intencional que provocó la muerte de la joven. Sufrió quemaduras en las vías aéreas y distintas partes del cuerpo. Servera en un principio aseguró que fue un intento de robo. Sin embargo, las pruebas fueron contundentes y fue condenado a cadena perpetua.

 

En 2019. la víctima fue una mujer de nacionalidad dominicana. Lucia de la Rosa tenía 34 años y había venido a Comodoro Rivadavia a buscar un mejor porvenir. Sin embargo, el 13 de abril de ese año perdió la vida luego de un confuso ataque en el inquilinato de Urquiza al 400.

 

Por el hecho fue imputada Marcela Gudiño, aunque en un principio también estuvo imputado su sobrino, Leonardo, quien era pareja de la víctima. La imputada cumple prisión domiciliaria.

 

Ese mismo año fue asesinada María Ester Miño, quien estaba postrada en una cama. 

 

La mujer de 75 años fue hallada muerta en su casa del barrio San Martín, con marcas en su cuello y en el cuerpo. La autopsia reveló que fue asesinada.

 

El único imputado por el hecho fue Héctor Abel Álvarez, quien fue imputado por el hecho.

 

La última víctima es Yanina Montes, la joven que fue encontrada muerta la última semana. Por hecho está detenido su actual pareja, Luis Gómez, quien había sido denunciado por la víctima, madre de niños que se quedaron sin su mamá.

 

Fuente: ADNSUR.

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